Volver al índice

Bendición Maldita

Autor: Rafael Angel
Aún no puedo olvidar aquel triste momento En que besabas apasionadamente a quien era tu amante, porque fue tal crueldad y enorme el sufrimiento, que trato de borrarlo de mi mente a cada instante. —Te amo más que a nadie— me dijiste, mientras, tomada de mi brazo, caminabas por aquel parque, lleno de rosas y jazmines; ¡ y yo jugaba con tu pelo y te besaba...! —No te traicionaré— decías —te amaré hasta la muerte, y ella será quien único, tal vez, nos separe— Pero tu plan urdías allí en tu mente; bien lo sabes, para, al final, de un machetazo, dejar mi corazón inerte..! En el amor sólo he tenido mala suerte: experiencias nefastas; crudos dolores y traición; mentira, engaño... de todo lo que mata a un corazón que en ti confiaba, sin darse cuenta que el camino era de muerte..! —¡Bendita seas, mi vida— recuerdo que te dije mirándote a los ojos, porque confiaba en ti; hoy maldigo aquel día que sutil te bendije, y te entregué mi alma y el corazón te di...! Pero nada se queda sin cobrar en el mundo. Tú seguirás tu vida: hoy con éste... luego con aquél. Pero al paso del tiempo, cuando tu espejo ya se ponga viejo, nos encontremos: yendo yo con mi dama, pero tú irás sin él..! Me mirarás con rabia; te miraré con pena. Y al celebrar mi aniversario con la misma mujer Se cruzarán nuestros bastones al cruzar en la acera mientras tú, solitaria, aún buscarás a un “quién”...! Y tal vez una lágrima se asomará a mis ojos. —¡No llores; sé que me amas— me dirá mi mujer, sin sospechar siquiera que fue por ti mi lágrima, y sin saber que fuiste, una vez, mi querer.
~ Autor: Rafael Angel© ~
Rafael Angel Cortés