E He Negado
T
¡ No te quiero mirar, Crucificado ¡
No resisto saber que estás muriendo
por los pecados que he estado cometiendo
contra tu Ley y tu mandato sagrado.
¡No quiero ver tus clavos¡ ¡Ni el costado
que la lanza te abrió indiferente
cuando mirabas con piedad a toda gente
que presenciaba mientras vas crucificado!
No tengo potestad; nada me es dado
para elevar estos ojos y mirarte,
sin en esa cruz estás muriendo aparte
por mis culpas, Señor, y mi pecado.
Aunque sé, mi Señor, fui perdonado
cuando el martillo, tus clavos, hundía,
por mis blasfemias, Señor, mis osadías,
sólo es tu muerte, Jesús, lo que he logrado.
Cuando llegares, mi Señor amado,
a la derecha del Trono de tu Padre,
perdona mi actitud, que igual que Pedro,
tu Nombre tan sagrado yo he negado.