Volver al índice

E He Negado

T ¡ No te quiero mirar, Crucificado ¡ No resisto saber que estás muriendo por los pecados que he estado cometiendo contra tu Ley y tu mandato sagrado.
¡No quiero ver tus clavos¡ ¡Ni el costado que la lanza te abrió indiferente cuando mirabas con piedad a toda gente que presenciaba mientras vas crucificado!
No tengo potestad; nada me es dado para elevar estos ojos y mirarte, sin en esa cruz estás muriendo aparte por mis culpas, Señor, y mi pecado.
Aunque sé, mi Señor, fui perdonado cuando el martillo, tus clavos, hundía, por mis blasfemias, Señor, mis osadías, sólo es tu muerte, Jesús, lo que he logrado.
Cuando llegares, mi Señor amado, a la derecha del Trono de tu Padre, perdona mi actitud, que igual que Pedro, tu Nombre tan sagrado yo he negado.
Rafael Angel Cortés