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La Mano Y La Rosa

En respuesta al presente poema, alguien a quien quiero mucho me escribió lo siguiente:
La Mano y La Rosa.. No es una rosa lo que está en mi mano; es mi corazón palpitante y ufano lo arranqué de mi pecho Amor para entregártelo.
Autor: Rafael Angel©
Era hermosa la mano que sostenía la rosa. Adquiría la fragancia tan sutil y olorosa como rosa de francia... como flor caprichosa. Pero esa mano blanca me envolvía en los olores que despiden los nardos, distinción de otras flores. Me pregunté de pronto qué escogía en ese instante, si la mano preciosa, o la flor tan fragante. Entonces... ¡oh decisión! que llegó a mi cabeza, y llegó al corazón. Y ambos, con atención, pensaron con presteza. Con una real certeza dieron la solución: —Ni escogerás la rosa ni escogerás la mano—. Tomarás el rosal que dio rosa tan bella; también la dueña hermosa; la de la mano aquélla!
Rafael Angel Cortés