Volver al índice

Muñeca De Trapo

MUÑECA DE TRAPO En un rincón de habitación, tirada, la muñeca de trapo tristemente bebía lágrimas invisibles que bajaban por lo que fuera un bello rostro un día. Diariamente escuchaba cuando su ama decía: —Voy a jugar con Margarita, la que es nueva, y tiene el pelo rubio y hermosa cabellera; con la de trapo no; ¡ésa es muy fea ! La muñeca de trapo fue un regalo de antaño que le trajera, haciendo sacrificios, la abuela, para cuando su nieta cumplió años, justamente para la ocasión, la vez aquélla. Pero el destino, como en todas las cosas en la tierra, había creado la muñeca de trapo con corazón humano, con cuerpo mongo, vestido flácido, de cara fea, con trenzas de rabito, cuello escondido y cortas manos. —¿Cómo podría jugar conmigo, en esta facha, mientras tiene otras bellezas, por docenas...! ¡Si tan sólo me planchara el trajecito tal vez, un día, jugar conmigo quiera...! Y pasó el tiempo; y entre las lágrimas de pena, de la muñeca aquella, se humedeció la esquina en que guardaba las tantas otras muñecas. —¡ Si pudiera ser linda, por un día, sé que podría jugar conmigo ! —suspiraba— En esos pensamientos se quedaba dormida y al aposento, de pronto, entró la malcriada. —¿Qué le has hecho, torpe y fea, a mis muñecas? ¡ Las has mojado con tu sudor tan fuerte que sólo siento aquí un olor a muerte y, por tu culpa, les has dañado a todas, sus cabezas ! Y sintió la muñeca de trapo cuando, de un tirón, le arrancaban del cuerpo pies y manos; y rompiendo sus escasas ropas, desnuda quedó. El dolor dentro de su corazón era inhumano. Sintió cuando su cuerpo se quedaba sin fuerzas; y cómo se iba deteniendo su pobre corazón. Ya no lloraba la muñeca de trapo su fealdad. Yacía en su féretro: de la calle, un enorme zafacón. Rafael Angel Cortés Puerto Rico Boneca de Trapo Num quintal de habitação, a boneca de trapo tristemente bebia lágrimas invisíveis que desciam pelo que foi um belo rosto um dia. Diariamente escutava quando sua dona dizia: —Vou brincar com Margarita, a que é nova, e tem o cabelo loiro e formosa cabeleira; com a de trapo não, essa é muito feia ! A boneca de trapo foi um presente do passado que lhe trouxe fazendo sacrifícios, a avó, quando sua neta fez aniversário, Foi nessa ocasião que ganhou... Mas o destino, como todas as coisas na terra, tinha criado a boneca de trapo com coração humano, com corpo desajeitado, vestido largo, de cara feia, com tranças em rabinho, pescoço escondido e curtas mãos. —Como pode querer brincar comigo, neste estado, enquanto tem outras lindas aos montes!... Se me passarem e ajeitarem a roupinha talvez, um dia, ela queira brincar comigo Passou o tempo; e entre as lágrimas de dor e desespero, daquela boneca Ficou molhado o lugar onde guardavam outras tantas bonecas —Se pudesse ser linda, por um dia, sei que ela poderia brincar comigo! —suspirava assim pensando adormecia No aposento bem cedo, entrou a malcriada —Que fizeste, torpe e feia, com as minhas bonecas? Molhou todas com teu suor tão forte que estou sentindo aqui um cheiro horrível... por tua culpa, estão sendo arruinadas, suas cabeças ! Sentiu a boneca de trapo um violento golpe arrancavam-lhe do corpo pés e mãos; e rasgando suas poucas roupas, nua ficou. A dor dentro de seu coração era desumana. Sentiu que seu corpo foi perdendo as forças; e que ia parando seu pobre coração. Já não chorava a boneca de trapo seu amargor Jazia em seu caixão: na rua, em um enorme latão. Autor Rafael Angel Cortés Puerto Rico Traducción Portugués Mari Trujillo
Rafael Angel Cortés