No hay dolor si no hay adiós
¿Por qué hallas ausencia
donde sólo hay presencia?
¿Por qué tu ser se ahoga
con tu sangre impregnada
con algo que no existe?
Repón ese dolor de vida triste
y calma el estallido celestial,
pues no te diré adiós...
Te diré: ~ven~
¡Mas no sé qué dirás!
Sólo dime: ¿vendrás?