No verás mi dolor
¿Por qué preguntas?
¡Ya te he dicho otras veces que jamás lo verás!
¡No entiendes! ¿verdad?
¿Crees que el dolor, la angustia, el sentir la traición,
el llorar... solo,
el perderte... la ausencia del amor,
los podrías mirar con esos ojos?
¿Crees muy fácil colocar en tus pupilas
la sequedad de mis labios,
las llagas de mi herida?
¿Lo crees?
¡El dolor que me rasga el corazón,
el mismo que tú heriste,
el que he llorado, el que he sentido
y que he cargado con amor
con paz, con calma,
sólo se ve con alma y corazón...!
Y tú... ¡ni tienes corazón,
ni tienes alma!