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Pasarela

Dulce ilusión que nos mueve, cuando nos llega el amor, cuando ese amor nos recrea, cuando domina el perdón; como en el mar, la marea, sube y baja y no detiene, nada importa, el amor crea, aunque nos ahogue la nieve! Mas pasa el tiempo y se encarga de convertir en rutina, aquello que una vez fuera nuestro ensueño y nuestra vida; ya el sol pierde su destello, y aquel paisaje se arruina, convirtendo nuestros sueños, en apagadas sonrisas. Las causas se desconocen y no podemos vencerlas, nos soportamos, tal vez, pero ni sonrisas quedan. Ay, cómo juega en nosotros el tiempo en la pasarela y sólo vemos el rastro de la vida que antes era! Un mismo techo cobija nuestra cama y nuestra almohada, un -buenas noches- es todo lo que ocurre en la recámara; y una noche en pensamientos, en saber qué ocurrirá... la ilusión se desvanece... y con el tiempo, se va!
©R.Cortés 2001 7 diciembre
Rafael Angel Cortés