Volver al índice

Soy La Tristeza

Para ti, JaNaInA... y a tu poema “Tristeza, mi compañera” y dedicada , también, a los poetas...
¿Quisiste conocerme? ¡Aquí estoy! Un día me iré de ti; no cuando quiera yo, sino cuando tú quieras! Cuando mires a tu espejo y le sonrías, cuando hayas olvidado a quien te aqueja. Cuando no recuerdes ya más todo lo que vive en ti... que te hace daño. ¡Cuando me arranques de tu ser. Y... no creas que cambiando aquel espejo
ya lo arreglas! Tengo un acuerdo con todos los espejos donde la gente se mira y se refleja! Cuando hayas hecho algo por ti...
ya sin tenerte pena. Entonces me dirás con mucha fuerza: ~¡Lárgate de mi vida! ¡Fuera! ¡Fuera! ~ Sólo entonces me iré. Pero no creas. Buscaré otra manera de volver, de acecharte, de entrar, sin que me veas! ¡Nadie escapa de mí...! ¡Cierra tu puerta! Mas tengo para ti otro gran secreto: tengo un contrato con esa madre sabia:
La Naturaleza. Me prometió que ella se encargaría de esas puertas de acero que no lloran,
el romperlas! Y entonces yo entraré; te haré llorar con tanta fuerza... y ahí estaré sólo hasta que me vuelvas a sacar, pero esta vez, ¡que sea con toda tu enteresa. Soy yo quien esclaviza al mundo; soy quien hace escribir a los poetas. Soy fabricante de lágrimas... y nadie ha de escapar a mi presencia! Bota la llave... y cierra bien tu puerta! Asómate al cristal de tu ventana... y agacha tu cabeza. No me abras nunca más...
soy: La Tristeza!
©R.Cortés
Rafael Angel Cortés