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Te Contaré Esta Pena

¡Oye, amiga del alma:
Te contaré esta pena. He llorado muy solo... y compartirla es buena. Te cuento que ayer tarde
pasé frente a la iglesia y entré a ver a mi Cristo,
y a llevarle mi queja. Le dije:
~La otra noche
te rezaba por ella;
te dije que la amaba;
te dije que era buena;
te pedí con el alma
que Tú la bendijeras! Mas, parece, Señor
tal vez no me entendieras. A veces no hablo claro,
cuando el dolor me aqueja. ¿Por qué me la has llevado? ..........si ella era igualita a la sangre que corre por mis venas! ¿Por qué, Señor amado,
me privas con su ausencia? ¿Qué mal te he provocado? ¿En qué he pecado? ¿Que falta tan enorme cometiera?
Y entre sollozo amargo
bajé al fin mi cabeza
como esperando en vano
un consuelo a mi afrenta!
Ya disponía a salir de la Iglesia a su puerta. Y miré al crucifijo, tallado en la madera, y en sus ojos... vi lágrimas;
con sus espinas puestas;. y una de aquellas lágrimas rodó en mi cabellera; sin ninguna palabra... y por toda respuesta!
©R.Cortés(2001) †
Rafael Angel Cortés