Tu Ausencia
¿Por qué evades mis labios de los tuyos
que buscan el placer de tu contacto,
que buscan palparte con el tacto
y, de tu boca, su sabor, hacerlo suyo?
¿Por qué, con mis caricias, ya no tiemblas,
si al menor roce de tus carnes con mi pecho
revolcábamos los cuerpos en el lecho
y entre caricias y besos...nos cubría la niebla?
¿Por qué ya no me miras a los ojos?
Hoy busco tu mirada y no la encuentro...!
Siento que la pasión que llevo dentro
me la tronchas, como tronchas abrojos...!
¿Por qué tu corazón no late, cual solía?
¿Qué dañó en nuestras almas el candor
que nuestros besos formaban con ardor,
que nuestros labios, con pasión, recogían?
¿Qué ocurrió con el pacto en nuestro amor,
donde sólo en nuestras almas se vería,
sin importar los celos, ni la melancolía?
Hoy, aunque sé nos amamos, sólo siento dolor!
Lloro y mil lágrimas derramo por tu ausencia,
pues, aunque evades mi amor, y estar conmigo,
mi corazón no está con nadie; está contigo...!
Si hasta la muerte he de esperar...
sólo tendré paciencia...!
©R.Cortés
10 dic 2001